Gestión de residuos en obra civil: qué es y qué exige la ley en España
La gestión de residuos en obra civil es un aspecto clave en cualquier proyecto de construcción, tanto desde el punto de vista ambiental como legal.
Las actividades propias de la obra civil generan grandes volúmenes de residuos que, si no se gestionan correctamente, pueden provocar impactos negativos en el entorno, sanciones administrativas y retrasos en la ejecución del proyecto. Por ello, la legislación española establece obligaciones claras para garantizar una correcta planificación, separación, transporte y tratamiento de los residuos generados durante la obra.
En los últimos años, la normativa ha evolucionado hacia un modelo de economía circular, en el que la prevención, la reutilización y el reciclaje adquieren un papel protagonista frente al simple vertido.
Qué se entiende por gestión de residuos
La gestión de residuos en obra civil engloba el conjunto de actuaciones destinadas a identificar, clasificar, almacenar, transportar y tratar los residuos que se generan durante la ejecución de infraestructuras como carreteras, puentes, urbanizaciones, canalizaciones o movimientos de tierras. Este proceso comienza antes incluso del inicio de la obra y se prolonga hasta la correcta valorización o eliminación final de los residuos.
En este contexto, los residuos más habituales son los residuos de construcción y demolición (RCD), que incluyen tierras excavadas, hormigón, áridos, metales, maderas, plásticos o mezclas de materiales. La correcta gestión de estos residuos no solo es una exigencia legal, sino también una herramienta para optimizar recursos y reducir costes asociados al proyecto.
Marco legal de la gestión de residuos en España
La gestión de residuos en obra civil en España está regulada principalmente por la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que establece los principios generales de prevención, jerarquía de residuos y responsabilidad del productor. Esta ley refuerza la obligación de reducir la generación de residuos y priorizar su reutilización y reciclaje frente a la eliminación.
De forma más específica, en el ámbito de la construcción y la obra civil, sigue siendo de aplicación el Real Decreto 105/2008, que regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición. Esta norma establece las obligaciones tanto del promotor como del contratista y del poseedor de los residuos, definiendo los procedimientos que deben seguirse desde la fase de proyecto hasta la finalización de la obra.
Obligaciones del promotor y del contratista
La normativa española asigna responsabilidades claras a los distintos agentes que intervienen en una obra civil. El promotor es el responsable de que el proyecto incluya un estudio de gestión de residuos, en el que se identifiquen los tipos de residuos que se van a generar y se definan las medidas previstas para su correcta gestión.
Por su parte, el contratista debe elaborar y aplicar un plan de gestión de residuos, adaptado a la obra concreta, que detalle cómo se llevará a cabo la separación, almacenamiento y entrega de los residuos a gestores autorizados. Este plan debe estar disponible en obra y ser coherente con el estudio incluido en el proyecto.
El estudio y el plan de gestión de residuos
El estudio de gestión de residuos forma parte de la documentación técnica del proyecto de obra civil y tiene carácter obligatorio. En él se estiman las cantidades de residuos previstas y se definen las operaciones de reutilización, reciclaje o eliminación. A partir de este documento, el plan de gestión concreta las actuaciones reales en obra, convirtiéndose en una herramienta operativa fundamental para cumplir la ley.
Separación, trazabilidad y gestores autorizados
Uno de los pilares de la normativa es la separación en origen de los residuos. La ley fomenta la clasificación de los residuos por tipologías para facilitar su posterior valorización. Además, todos los residuos deben ser entregados a gestores autorizados, garantizando su correcta trazabilidad mediante la documentación correspondiente.
La falta de control en este proceso puede derivar en responsabilidades legales y sanciones económicas, por lo que una gestión documental rigurosa es tan importante como la gestión física de los residuos en la obra.
Sanciones y consecuencias del incumplimiento
El incumplimiento de la normativa en materia de gestión de residuos en obra civil puede dar lugar a infracciones administrativas, que van desde sanciones económicas hasta la paralización de la obra en casos graves. La Ley 7/2022 endurece el régimen sancionador, especialmente en lo relativo a vertidos incontrolados o gestión incorrecta de residuos peligrosos.
La gestión de residuos como parte de una obra civil sostenible
Más allá de la obligación legal, la correcta gestión de residuos en obra civil se ha consolidado como un elemento estratégico para las empresas del sector que apuestan por la calidad, la eficiencia y la sostenibilidad. Integrar criterios de economía circular, reutilización de materiales y reducción de residuos permite optimizar los procesos constructivos, minimizar el impacto ambiental y responder a las exigencias actuales de las administraciones públicas y del mercado.
En Inviasa, la gestión responsable de los residuos forma parte del enfoque global con el que se abordan los proyectos de obra civil.
10 Feb 2026
Comparte esta noticia